Guadalupe Muro
Nació en Bariloche en 1985 en el seno de una familia hippie. A los 11 años gano el 2° premio en una carrera de esquí nórdico haciendo trampa. A los 13 años fue modelo para Gus Coiffeur en el Campeonato andino-patagónico de peluquerías donde obtuvieron el 1° premio. Vive en Buenos Aires, estudia Edición Editorial, es cocinera, florista y costurera. Publico el libro de poemas ¿Con quién dormías? (Editorial Huesos de Jibia, Bs.As, 2007) y participo en la antología Ultima Poesía Argentina (Ediciones en Danza, Bs. As., 2008) y en el segundo volumen ¨Poesía/Río Negro¨ a ser editado por el Fondo Editorial Rionegrino. Mi blog: http://lacortadera.blogspot.com/
de El encanto (inédito)
Oh! mis amantes, hoy me despido de ustedes,
mis más queridos amantes…
Salud! Marcelo
Que no fuiste el único,
pero fuiste el primero.
Salud! Richard
que no te abandone la suerte
y una mujer madura y rica
finalmente te adopte.
Salud! Hueso
nunca recordaré tu cara
pero sí la luna, el río
y los álamos de Corralito.
Salud! Ezequiel
el mago, eras hermoso y
vivías drogado.
Salud! Ezequiel
el colo, yo quería ser tu novia
y quedaste embarazado.
Salud! Mauro
que tu alma se vuelva sencilla
y tu madre nunca,
nunca se canse de alimentarte.
Salud! Capro
que hicimos el amor vestidos,
en la costanera.
Salud! Alejo
que el mundo te sea generoso
y perdone tus imprudencias.
Salud! Mario
que te diviertas
que tu muerte sea rápida
y violenta.
Salud! Martín
Que no fuiste el último,
pero sí, el privilegiado.
Salud! Santiago
Que el pito se te caiga
y alguien lo pise.
Salud! Martin
Que la vejez te vuelva alegre y sabio,
que brindemos cada vez
al encontrarnos.
Salud! Muchacho francés
pongamos que te llamabas
Pierre y que olias a vino
y camembert.
Salud! Nahuel
mientras te besaba
el mar se robó mi bombacha
como una caracola.
Salud! Eric
que en tus sueños puedas
empujarme por la escalera.
Salud! Duilio
en tu honor
me hice de Atlanta.
Salud! Lucas, salud! Nicolás
que trabajo dispar
hizo su madre.
Salud! Juan
que tengas una vida feliz
y mañana te despiertes
de mi, como de un sueño.
Salud! Sergio
que el amor que nos une
sea luego la amistad
de unas postales verdes.
Salud! Pedro
que tu hogar sea dichoso
y un día mis hijos, te llamen
tío.
Salud! Luis! Salud! Michel! Salud!
Rolo, Lucho, Joaquín!
Salud Martín, Martín y Martín
Salud! Sebastián, Rodrigo
Federico y Federico! Salud!
Salud! Fernando y Juan!
Salud! Germán
Franco, Galindo y Damián!
anoche lloré
lloré porque mi primer novio tenía 32
y yo 16
lloré porque a esa edad quería un novio
para invitar a mi casa a ver películas
que levantara los platos de la cena
y que mi mama lo quisiera
lloré porque conté con las manos
todos los hombres que toqué
y no me alcanzaron
lloré porque me acordé de todos
pero todos no se acuerdan de mi
lloré por las mordidas
de los perros
que alimenté
lloré porque no aprendí a hacer las cosas bien
quisiera que fueras mi escuela
volver a primer grado
si hubiera sabido
te esperaba sentada
leyendo o cosiendo
pero no sabía
y te esperé lo mejor que pude
y lo que pude no fue lo mejor
creí que no ibas a llegar nunca
no tuve fe
si deseo es esperanza,
cómo desear sinceramente?
yo sin fe
y bonita
yo sin fe
y habilidosa
te esperé
juro que lo hice
pulcra hasta los 16
un niño con un arma
aprende prematuramente lo irreversible de sus actos
una niña con una tijera
corta el pelo al caballito de plástico
y aprende lo mismo
el amor es un ejercicio de fe
por eso
lloré y lloré
porque la calma -este día
calmo y brillante-
ha precisado de una gran tormenta.
Fuerza de gravedad
como piedras que se chocan
nos partimos
sobre la cama
quedan peligrosos
pedacitos, dientes
los deslizo
en mi boca
el agua erosiona
caninos y premolares
los ojos se cierran
como piedras
apago las chispas
de tus palabras
tu cuerpo de ladrillo
áspero tu cuerpo duro
de piedra tus palabras
ásperas tus palabras
duras de piedra tu
silencio áspero
reclamas para vos
mi inocencia
como un trofeo
pero es mi premio
complacerte
la visión de tu cara
casi iluminada
por las rendijas de la persiana
¡luz del alba!
que opacas y ensombreces
delante tuyo los cuerpos se abren
y sangran su oscuridad
arde la estufa y tenemos frío,
abrazados, pétreos
en silencio
como si hubiera caído sobre nosotros una gran nevada
te vi limpiar con una servilleta
tu propio semen sobre las sábanas blancas:
el amor ya no está aquí, ni en ninguna parte.
¿qué hora es?
¿dentro o fuera de mi,
en este cuarto o en la calle?
en la penumbra sin tiempo de tu habitación
en tu cama blanca ay!
si pudiera arrastrarte conmigo
estatua bella del pasado
solo una piedra
una bolsa de piedras
el cansancio del trabajo remunerado
el hambre, el sueño, el dolor de ovarios
las compras del mercado
una mochila con libros
un niño dormido
los zapatos
al alejarme de tu cama
cargando con mi ropa
me arrastro por la calle
con tu olor en la noche absoluta del deseo,
entro a un taxi con el humo, la comida,
las horas sin descanso, la mística del sexo,
los botones, los cierres, los ornamentos
de quien se ha ofrecido en sacrificio
a dioses intransigentes
maldito
hijo de puta
perverso
manipulador
machista
violento
cobarde
psicópata
imbécil
infeliz
malo
insensible
sordo
¡qué árida isla es tu corazón!
luego de dos años
viene a pedir perdón
trae mimos, trae su sonrisa
filosa, se saca las medias
entra en mi cama
y trae
un puño de nieve
para que refleje
un puñal de nieve
para que vea
para que mire
cómo se derrite el hielo
del dolor
y sea libre



