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Un asado en las alturas

En 1943 Pablo Neruda viajó al Cuzco, subió a Macchu Picchu, y ante la inmensidad de las ruinas, reconocidas por él como un ombligo de piedra, se dice habría exclamado: ¡Pero qué buen lugar para comerse un cordero al palo! Fuera de la ironía de Neruda, en 1950 publicará su libro Canto General, donde se incluye un apartado dedicado a esa experiencia ancestral. Muchos años después, mientras Los Jaivas se encontraban en Francia, motivados por el productor peruano, Daniel Camino, les habría sugerido realizaran una cantata inspirada en las ruinas peruanas. Luego entre giras y los múltiples conciertos en el exilio, Camino les entregará una copia a cada uno, y quizás hasta les mencionara –no es extraño encontrar analogías– que si Pink Floyd había tocado en Pompeya, porqué no hacerlo ellos en Macchu Picchu. La famosa opera rock con inspiración nerudiana, se concretará una vez que un ex integrante de Los Jaivas, Alberto Ledo junto a Eduardo Parra titularan el primer experimento como “Del Aire al Aire”, grabándolo en Villa Les Glycines, Chatenay-Malabry (Francia) en julio de 1980. Dando inicio así, a una de las placas más representativas y emblemáticas del grupo. Lo que sigue después, serían las tomas de un documental, producido por Canal 13 de Chile y Radio Televisión Peruana entre los días 9 y el 12 de septiembre de 1981, con la narración del escritor Mario Vargas Llosa. Lo que salió de esa aventura ya forma parte de los mismos enigmas de esas piedras incásicas, y no sería de extrañar que, mientras subían la enorme cuesta, con sus botas blancas, ponchos, guitarras, bajo, quenas y un piano de cola, alguno de los jóvenes músicos se haya preguntado, ¿tanta cuática para comerse un simple asado?

One Response to “Un asado en las alturas”

  1. Pues para los que somos del sur, un cordero al palo no es un simple asado.

    Favor de no confundir un asado de verdad con esas parrillas que se ven en los comerciales de TV y STGO, llenas de salchichas y “longanizas” de dudosa factoria, con nombres tan fantasiosos como “longanizas sureñas”.

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