Villa El Cobre
Américo Vespucio alt. 4900 con San Luis de Macul
Entre El parque, calle Andes y Las Torres.
*
El camión de bebidas se volcó a la vuelta del pasaje
donde hacía meses o tal vez un año atrás
el Lenteja se desangró acuchillado
por botarse a choro en las canchas
“Hay mocha, hay mocha, hay mocha”
Verlos correr con sables del largo de sus brazos
al Pato Chico
al Cosa
el Mode que había salido recién el lunes
y seguía con la nocturna.
*
Las marcas de sangre no mienten
Saltábamos los pastelones para no pisar las huellas
Para no irnos con sus restos en las zapatillas
Así sólo mueren los perros:
Con el hocico pegado al suelo
espirales de moscas
viejas comentando a coro los detalles de la desgracia
a la hora del pan y el cuartito de aceite.
*
Vuelvo en sueños al paisaje de mi infancia
Canchas de tierra, cables, postes y peladeros
bañándome en un canal color caca cerca de Las Torres
el límite de la población y de mis fuerzas
jugando a las luchas
vuelto un desafío mayor
Ensayando combos o duelos de partirse la cara
entre los hijos de los cesantes
las lavanderas
las trabajadores del guaipe
de la ropa usada
gente del ripio
de la construcción, como mi papi.
*
Los niños de la Villa El Cobre perdidos en un espejismo
me miran
Los niños de la Villa El Cobre descalzos
abren un grifo para apaciguar los calores de enero
En la escena puedo verme yo
como un desconocido
rodeado de mis amigos de entonces
de mi primo Eduardo y el Lito
mi primer amor (Claudia desaparecida)
mojándonos sin saber que esa fría agua
congelaría también
aparte de nuestros pies arrugados
también la hermandad de los 10 años
la inmortalidad de los pactos de sangre
enmarañados y promiscuos en camas de casas solas
Juego de la pieza oscura
en un closet donde abrigos incrementaron el deseo
la libido
palpar los lisos cuerpos del pecado infantil
Ahora en la película
aparecen las escenas veladas
el fuera de cámara que nadie
se atreve a revisar.
Trabajos miserables
Matrimonios llenos de hijos
sin salir del horroroso barrio
Ninguno aparte de mí continúo estudiando
hoy viven en ampliaciones
con autos chocados.
Aves migratorias de la derrota.
Tuestan su pan frío
con cicatrices en la piel
todos los dientes picados
esa voz fingida de la felicidad
resuena entre viejas panderetas
El lente se triza
yo corto mis manos
en un gesto triste con la memoria
Gotas cayendo al mar-océano de mis años
para olvidar el origen de esa sangre seca en las venas.
*
“Dile a la señora Brígida o al Jaime
si pueden quedarse encargados
mientras vamos a una reunión en la Parroquia”
*
La mejor pinta de algunos
era vestir el pantalón gris del colegio
lo mismo sus zapatos negros bien lustrados
para la misa o ir donde su madrina
Me parecía, a mis siete años, inmerecido
también el domingo debiera usarse el uniforme.
Vestirse presentable ya era en 1982 de color gris.
Posted on Marzo 16th, 2008 por Roberto
Filed under: Prosa poética

roberto:
..hola, no nos conocemos personalmente, pero ya te hemos leido, formo parte de un equipo profesional asociado al programa “quiero mi barrio” y que opera -justamente- en villa el cobre, desde noviembre del 2007 estamos generando acciones diversas y que buscan llegar a los 27 block y 324 departamentos…
..entre muchas otras cosas, llevamos 7 números de un boletín, levantado con noticias y fotos exclusivamente del barrio, en el boletín mencionamos qué es lo que leen l@s vecin@s; estamos escribindo la historia de villa el cobre, ya llevamos como 4 paginitas; impulsamos, por estos días, una campaña de alfabetización, ya tenemos un poco + de 10 personas inscritas, en fin son muchas las cosas que hacemos, y + aún, las que queremos hacer…
nos gustaría conocerte y conversar, para ver qué acciones interesantes podemos impulsar..
..estamos ubicados en el colegio san josé, al frente del centro belén, pasaje andes 4558, y el celular del programa es 08-5408690…
..esperando noticias tuyas