EME/A: la tristeza de la no historia


Fragmentos del último libro de Apablaza

2. Manuscritos de la No historia robados por S1986

 

167CH                         Pesadilla antes de navidad

Estos meses he sufrido muchas pesadillas antes de navidad. Soñé que una crítica literaria intentaba meterse en mi cama. Meterse en mi cama días y noches, levantar las sábanas, almohadas, ver si duermo sola o con su discípulo amado:  EME/A.

Ver además si duermo con un libro, un disco de  EME/A o con un peluche regalo de papá.

Soñé con detectives calientes entrando a mi casa, detectives que venían directo de pasquines culturales.

Soñé que la crítica literaria enviaba a mi email decálogos de teoría y sugerencias para el discípulo amado.

Soñé con Chile y su larga carretera plagada de vísceras de perro.

Soñé que vivía en Chile cuatro meses.

Soñé que la crítica literaria enloquecía.

Soñé que yo dormía algunas noches con el discípulo amado.

Soñé que yo era una princesa y no una rana.

Soñé que Rumel escribía parte de este sueño en su digresivo.blogspot.

Soñé con la cordillera plagada de cadáveres de los muertos por la crítica literaria.

Soñé que vivía con la crítica literaria, su esposo y el discípulo amado. Soñé que eso los hacía feliz.

Soñé que el esposo era escritor y me plagiaba.

Soñé que la crítica literaria quería dormir conmigo y eliminar definitivamente al esposo y a  EME/A.

Soñé que visitaba a la crítica literaria en el manicomio cuando ella ya era muy anciana.
Soñé que le inyectaba olanzapina a la vena y ella me daba su mano.

Soñé con llamas, con Chile ardiendo en un infierno.

Soñé con la cara de la crítica literaria chamuscada en ese infierno chileno y mucha música de Bersuit a todo volumen.

Soñé con un beso triste y rabioso de  EME/A.

200CH  Lo conocí

Lo conocí por msn. Yo tenía ocho años más que él. Yo había escuchado su único disco: Dislocaciones involuntarias. Él era músico post-minimalista. A veces, escritor.

Le escribí una larga carta en que le hablaba de su música y le manifestaba el inevitable amor que sospechaba entre nosotros. Me escribió y me pidió más detalles, además que me bajara Khrono Cross, su videojuego favorito, para jugar juntos cuando fuese necesario.

Le dije que ok, que ya le daría más detalles, que por el momento me encontraba postrada en cama, muy mal, con la sensación de tener un cuerpo muy definido, tener conciencia de cada surco nuevo cada día, y toda la sensación extrema de la temprana vejez.

¡¿Qué?!, preguntó

Volvió a escribirme a los días. Le dije, ok, te lo diré todo:

  1. Conocí mucho a tu madre y me siento cercana a la ternura que ella derivó en otro, es decir, en ti.

Así comencé a jugar con él Khrono Cross a distancia. Conectábamos Skype, nos mirábamos las caras y sintonizábamos el juego en nuestras pantallas. Comencé a ser un personaje de su videojuego. Me mató en varias ocasiones. Yo a él. Llegamos a etapas avanzadas. Él me cambiaba por una mujer con cuerpo de Cebra. Yo lo cambiaba por un asceta. A veces era su madre.

Luego regresé a Chile. Nos encontramos en plaza Ñuñoa. Nos conocimos. Me fijé en su forma de doblarse los pantalones y en su manera de tomar cerveza. Descubrí que esas dos sensaciones, la de vejez y la de amor sospechado, eran una sola: la madre. Mi madre, su madre, y todas las demás. Se lo dije.

Después vino lo otro.

 

346CH  Factotum 

Factotum, el microorganismo que desdobla su número en cuestión de quince o veinte minutos, vive rodeado de energúmenos fanáticos de la higiene mental colectiva, un grupo de parapsicólogos (entre ellos, un tal  EME/A) que ha instalado una clínica avanzada del desarrollo y multiplicidad del yo en las afueras de Puerto Natales.

Cuando ellos comienzan por las tardes del sábado con sus sesiones de clarividencia, telepatía, telequinesis y contacto con los seres del Triángulo de las Bermudas, Factotum los observa, los escucha, los detesta y se comienza a multiplicar.

 

411CH Alergias

Siempre he sido alérgica, le dije por msn. El cuerpo se vuelve más presente así. Tengo más conciencia de él. Cada vez que como algo, siento la pesadez en el estómago, el bulto, la posibilidad de un hijo, un hijo-amante perturbando tiernamente, como tú, agregué, y una gran rabia y ternura de esa pesadez.

Salgo a la calle, además, con mucha dificultad. La luz, la contaminación, los árboles alteran mis pensamientos, mis gestos. Los cortan y deterioran, como si a cada segundo fuese más vieja y más idiota.

No importa, creo que podría acostumbrarme a todo, me dijo él. No es problema. Ni siquiera tu vejez, tus surcos, los ocho años de diferencia, tu cuerpo alérgico, tu temor a tener un hijo, me repitió, antes del cortar el msn.

543CH             Dos críticos desconocidos ejecutan una acción irrelevante

En un pueblo situado en la provincia de La Kermesse, al sur-oeste de la ciudad de Larraín, muy cercano a las inmediaciones de la facultad de estética de la PUC, vivían dos críticos desconocidos, él aspirante a narrador vanguardista, ella crítica literaria y aspirante secreta a compositora de piezas musicales ultra-minimalistas, amantes de la cultura lunática ambos, formados bajo la aspereza y dura vida académica-monacal-no-masturbatoria (y sin duda: …). Se levantaban en las mañanas y realizaban las siguientes acciones antes de ponerse a trabajar:

  1. …………….
  2. ……………………
  3. ………………..

 

Tenían por sus dioses y teóricos favoritos a:

  1. ………………..
  2. …………….
  3. ………………………

 

Que rezaban los principios de:

  1. ……………….
  2. ……………………
  3. ……………………

 

Todos los días, a las 19.00 p.m. llamaban a  EME/A y lo obligaban a:

  1. …………………………….
  2. ………………………
  3. …………………
  4. ……………..
  5. …………………………………
  6. ……………………………………..
  7. …………………………..

 

Y si no lo hacía lo amenazaban con:

1…………………………….

2…………………………….

3…………………………………

Una tarde de verano, bajo la sombra de un árbol frondoso y después de mostrarse muy cansados de divagar en:

1…………………..

2…………………….

3…………………….

Se decidieron a realizar:

1.…………………

2…………….

3………………………….

Le escribieron a  EME/A una carta para que los acompañara en ese accionar. Dicha carta decía:

1………………………………..

2……………………………………

3…………………………….

Y las consecuencias de ese accionar fueron:

1……………………..

2……………………

3………………………..

614 CH   Vernos                                                       

Un día yo viajé miles de kilómetros y nos vimos toda una tarde en una plaza del sector oriente de Santiago de Chile. Él tenía el pelo largo, hasta los hombros.

Bebimos cerveza, nos fuimos a mi casa en Irarrázabal con Manuel Montt. Antes, compramos un vino tinto en caja, nos conectamos a Internet, bajamos música, bebimos vino, follamos, me dormí, él se quedó toda la noche despierto tocando teclado e intentando componer una nueva canción.

Por la mañana se tomó un café, luego se fue a caminar por Santiago y a juntarse con sus amigos de la Chile.

Llevaba puestos sus audífonos gigantes, escuchaba Radiohead. Pensé que sería la última imagen que vería de él.


615CH    EME/A significa las siguientes cosas: 

Emergency memory enter / Always

Emergency mother enter / Always

Emergency music enter/ Always


630 CH    Paranoia

Después de meses, todas nuestras paranoias desatadas, producto de:

  1. La agresión sobre ambos.
  2. Sobre él, más violenta, directa, enfurecida.

 

(Su madre se retira a descansar con la abuela y nosotros nos quedamos en el patio, bajo el parrón. Él me pregunta si estoy embarazada. Le digo que no.

Escuchamos un tema de Macromassa. Que se repitió, mientras él tocaba una batería imaginaria.

Nos vamos en mi auto a casa de su padre. El padre le dice que viva con él. Él acepta. El padre intenta protegerlo en esa casa, que durante esa semana pintamos y limpiamos. Organizamos la ropa.

A veces incluso, cociné).

Después, algunas consecuencias:

  1. Su madre lo extraña.
  2. La soledad a la que remite la agresión recibida/ejecutada sobre ambos.
  3. Los abandonos.
  4. La distancia de sus amigos y los míos.
  5. La felicidad en caminatas por la plaza. Por sentirnos solos.
  6. Noches de insomnio y películas y videojuegos.
  7. Yo era su personaje. A veces, él el mío. Yo era a veces su madre.
  8. También nos perseguían los transeúntes en las calles de Ñuñoa.
  9. Dibujos. Música. Música. Bulla. Silencio. Besos. Bulla. Silencio.
  10. Alguien nos tomaba fotografías.
  11. No estábamos tranquilos.
  12. Alguien hablaba de nosotros.
  13. Alguien se alejaba de nosotros.
  14. Alguien necesitaba volver a dañarnos.
  15. Me preguntaba si aún estábamos bajo algún régimen. Son las actitudes aprendidas, le decía. Las huellas en sus cabezas, en sus cuerpos. Una forma que aprendieron para actuar. Risas.

 

(La diferencia de edad se nota, me dijeron, y debes cuidar tu salud. Hazte unos exámenes).

Finalmente:

  1. Hicimos el video de Neruda y Mistral, todo postrock, decía él.
  2. Sumamos días juntos. Viajamos por Santiago en mi auto. Escuchamos Bersuit.

 

1109CH   Novela de a dos: Conversaciones entre alter egos

10 frases:

1. AH

2. ¿AH?

3. Hola

4. Hola

5. ¿Cómo estás?

6. ¡Bien!

7. ¡Bien!

8. ¿Dónde estás?

9. Muy cerca de  EME/A.

10. Yo también.

 

Claudia Apablaza

Entre el 12 y el 27 de julio, se llevará a cabo el primer encuentro de jóvenes narradores latinoamericanos en Perú, organizado por Ediciones Altazor (Lima). Se han elegido 7 escritores latinoamericanos; un representante de Cuba, otro de Paraguay, Uruguay, Ecuador, Argentina, Perú y Chile.
Se publicará una novela de cada autor y se realizarán un viaje por distintas ciudades de Perú, visitando universidades y espacios públicos donde se presentarán los libros de los 7 narradores. El viaje comienza en Ayacucho y termina en Lima, en la Feria internacional del libro.
De Chile participará Claudia Apablaza con su nueva novela EME/A: la tristeza de la no historia.
 
Les dejamos un adelanto de este libro de nuestra amiga y miembro del colectivo Lanzallamas.


volver