El inmunización racional de Tim Maia
Apuntes musicales de Lafcadio

Lo cierto es que Tim Maia (Sebastião Rodrigues Maia, Río de Janeiro 1942 – 1998) fue un gran músico y uno de los máximos exponentes del soul en Latinoamérica, entre otros estilos, logrando posicionarse en el espectro musical del Brasil a principios de los 70’, en una escena dominada por los movimientos de raíz más folclórica y local. Como datos anecdóticos, sería profesor de guitarra de un novel Roberto Carlos, con quien llegó a formar una banda (The sputniks), también habría sido deportado al Brasil desde Estados Unidos por posesión ilegal de marihuana, mientras realizaba estudios de comunicaciones gracias a una beca, punto en que se consolidaba una carrera como músico de soul, alcanzando gran renombre en la escena brasileña, tanto por su calidad vocal, como por su refinado gusto a la hora de componer.
Sin embargo, Tim Maia llegó a lo más alto de su capacidad creativa bajo un estado que podemos denominar sólo como de “inspiración”, aunque en ese tiempo, él lo definiera más bien como “Inmunización Racional”.
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Un místico desencanto

Hacia 1974 Tim Maia ya era un músico conocido. Había editado 4 álbumes que lo tuvieron encumbrado en las listas de favoritos y sus shows eran repletados por fervientes seguidores. Maia había pasado de una discográfica mediana (Polydor) a grabar para el sello RCA, con quien tenía un contrato millonario. Un día desapareció. No estaba en su departamento, cercano a la playa de Copacabana. Tampoco en los otros lugares que frecuentaba. Lo cierto es que nadie sabía de su paradero. Fueron tres días de desesperación para el director artístico de su nuevo sello, quien esperaba a Maia en el estudio de grabación para lo que sería su Quinto álbum. Al cuarto día Maia llegó al estudio, pero no venía a grabar. Pasó a recoger sus cintas y también a comunicar que durante su período de ausencia había encontrado “el camino y la verdad”. Se había hecho miembro de una secta llamada “Universo en Desencanto”. Indicó que se iba con ellos y que desde ahora utilizaría su música sólo para lograr difundir aquella verdad, que le fue revelada durante sus días de estancia con el grupo místico. De esta forma, Maia se despojó de todas sus pertenencias y por supuesto del contrato que lo mantenía vinculado a RCA. Su departamento y todas sus posesiones se transformaron en fondos para la secta.
¿Cómo llega Maia a esta situación? Se cuenta que un día se fue a su casa muy preocupado. Sufría palpitaciones extrañas en el pecho y una fuerte presión. Obviamente venía de una de las tantas fiestas en donde el sexo, el alcohol y las drogas eran el cocktail habitual. Ese día Maia tomó un libro que le había regalado uno de sus amigos. Ese libro era “Universo en Desencanto” en el cual Maia creyó ver las respuestas a todas sus dudas. Desesperado subió a su vehículo y se encaminó hasta el lugar donde vivía la secta y específicamente “Manuel” su líder. Después de 3 días ahí, Maia se dio cuenta de que tenía un desafío mayor y que su talento sería su instrumento para cambiar el destino de la humanidad.
La verdad de un extraño exilio

En el libro que Maia leyó se afirma que el planeta tierra es un lugar de exilio de los hombres. Aquí las personas estarían apresadas, producto de su mal comportamiento entre ellas mismas y su abuso sobre el resto de las especies. Desde ese punto de vista, el lugar que llamamos “Hogar”, es decir, la tierra, no sería eso, si no más bien una especie de cárcel en la que estaríamos confinados por el resto de nuestros días. Sin embargo, había una posibilidad de dejar este exilio y era a través de la lectura del libro “Universo en Desencanto”. En el libro se aseguraba que quienes lo hayan leído entrarían en un proceso o estado conocido como “Inmunización Racional”. Eso quiere decir, a juicio de Manuel (quien, como todos los mesías, es sólo un mensajero) que sólo en ese momento estaríamos preparados para dejar este planeta-cárcel y tomaríamos contacto con seres extraterrenales (nuestros hermanos) quienes nos llevarían a todos los “inmunizados” al verdadero mundo de origen, es decir, el “Estado Racional Superior”. El libro escrito íntegramente por “Manuel”, señalaba que la energía eléctrica y magnética que regía nuestros impulsos en el planeta, era la causante de todos los sufrimientos e injusticias de la humanidad, ya que no era la energía original del hombre, sino más bien, una energía animal ajena a nuestro ser. La energía que nos corresponde es la “energía racional”, de la cual nos alejamos y perdimos por diferentes causas. Esa energía es parte de nuestro origen y de nuestro futuro. Alcanzarla se transforma en la tarea consciente y necesaria. Para ello, de acuerdo a las palabras de “Manuel”, el libro sería fundamental, ya que al enterarse de la existencia de esta nueva energía que viene a ser la energía de origen, no sólo sabremos de dónde venimos realmente, sino también de qué estamos hechos y hacia dónde vamos, es decir, lograríamos la inmunización, por el sólo hecho de conocer la verdad respecto a lo que somos.
Ante argumentos tan sólidos y contundentes, Tim Maia cayó rendido.
Es posible pensar que la necesidad por encontrar un sentido a su vida, en medio del desvarío por el cual atravesaba por esos años, lo llevaran a ver en esta revelación todo lo que la Biblia y “Jesús de Nazareth” de Franco Zefirelli, no fueron capaces de mostrarle.
Despojado de todas sus pertenencias y vestido de blanco sempiterno, Maia, que a la sazón pesaba unos 120 kilos, se propuso crear un disco en donde pudiera difundir el mensaje. Para lograrlo sólo contaba con su capacidad creadora que según dicen sus músicos, llegó a ser muy alta en este período. Luego de un encierro voluntario para lograr empaparse de la “Cultura Racional” y además componiendo lo que sería su quinto álbum de Estudio, pero esta vez dedicado por entero a la promoción del libro “Universo en Desencanto” y a la figura de Manuel como “O Grão Mestre Varonil”, Tim Maia volvió a reunirse con sus antiguos músicos para convencerlos de que le ayudaran a difundir el mensaje. Más entusiasmados por las excelentes y bellas composiciones de Maia que por el “Mensaje Racional”, los músicos decidieron ayudarle. Es así como en 1975, en forma completamente independiente, Tim Maia lanza el disco “Tim Maia Racional Vol.1”, al que se uniría el segundo volumen poco tiempo después.
Un disco irracional

La sinceridad del soul y los contrastes vocales de Maia, además de los excelentes arreglos instrumentales y perfectas armonías, hacen de “Tim Maia Racional”, un disco único de asombrosa calidad e inmejorable sonido. Todas las composiciones permiten concluir que hay un entendimiento entre instrumentos, logrando sacar de ellos un mensaje espiritual, ese mensaje en el que creyó fervientemente, haciendo que cada instrumento también lo creyera y dando justa cabida a cada uno, dentro de un marco melódico que, por momentos se acerca bastante al gospel y por otros al funk, sin dejar de lado los guiños afrocaribeños. Los músicos de Maia vivieron el éxtasis junto a él, aunque ciertamente más atraídos por su universo musical, que por la cultura racional que difundía y llevaba como estandarte. Cuentan que la inspiración, a partir del convencimiento acérrimo, logró mucho más en Maia que cualquiera de las drogas que alguna vez probó.
Todas las canciones del álbum hablaban sobre la necesidad de leer el libro “Universo en Desencanto”. De hecho, muchas veces dentro del disco, el mensaje es literal: “Lea el libro Universo en Desencanto”. Uno de los discursos que puede escucharse con más frecuencia a lo largo de la grabación es el siguiente:
“Cultura Racional del libro Universo en Desencanto. No es religión, no es secta, no es doctrina, no es ciencia, no es filosofía, no es espiritismo. Es un conocimiento vivo que viene de nuestro verdadero mundo de origen. No es extraído de ninguna mente humana es dictado por lo racional superior, el verdadero Dios. Un raciocinio superior a todos los raciocinios. Nuestro origen es racional. ¡Estamos en plena fase racional!”
Para que no queden dudas, Maia incluyó dentro del disco una canción llamada “Lea el libro Universo en Desencanto”. El mensaje es repetitivo hasta la saciedad. Las convicciones que demostraba Tim Maia por las revelaciones del libro eran sorprendentes. En esta canción Maia decía:
Lea el libro Universo en Desencanto. Lea y va a saber que hay encanto. Lea y se va a salvar del desencanto. Lea el libro Universo en Desencanto (se repite por casi 3 minutos).
Tomando en consideración el hecho de que el mensaje es para toda la humanidad, Maia tomó la precaución de hacer unos temas en inglés (lo que no está claro es sí el libro estaba en inglés o los inmunizados debían empezar su fase de inmunización aprendiendo portugués). Uno de los temas en inglés dura aproximadamente 12 minutos. En este tema se puede escuchar:
Tú no sabes lo que yo sé, porque nosotros venimos desde un mundo superior. Un mundo de energía racional y nosotros vivimos hasta ahora en un mundo de energía animal. Lee el libro, el único libro, el libro de Dios y tú vas a saber la verdad.
Los discos no tuvieron buena recepción en su momento. La crítica musical consideró que Tim Maia se había vuelto loco y no tomó en cuenta el valor musical de la obra. Él, junto a su grupo, se encargaron de distribuir el álbum llevándolo en forma personal a las disquerías y dejando las copias en consignación. Demás está decir que la producción del disco salió de los bolsillos de Maia. La venta también fue pésima. En los shows que ofreció junto a su banda, sólo tocaba los temas del álbum, mientras que los seguidores del “Maia Irracional” querían escuchar los antiguos éxitos. Por esos tiempos la incomprensión del medio se hacía escuchar en los oídos del soulman.
Los terrenos de Manuel en el mundo del exilio

Y así como Maia se hizo fanático y portavoz de la cultura racional, con ese mismo fervor y obsesión, dejó de creer en el mensaje. De un momento a otro, se desilusionó y cayó en cuenta de lo que estaba ocurriendo en su vida, o por lo menos, algo así podría interpretarse. Un día llegó a sus oídos que el maestro de la secta se había comprado gran cantidad de terrenos y otros inmuebles en el mundo que supuestamente debía dejar toda la humanidad. Desilusionado, Maia volvió a ser el mismo (en todo el sentido de la palabra, incluyendo las drogas, el sexo y el alcohol, conservando, por cierto, su infinito talento musical). Sin embargo el soulman no se olvidó de su obra racional. Todo el empeño que alguna vez puso en la creación de este disco–ofrenda, ahora lo utilizó para tratar de eliminar completamente su existencia. Persiguió y destruyó fervientemente hasta el último disco que cayó en sus manos y que pudo conseguir. Su campaña por tratar de borrar el registro fue tremendamente intensa y profunda. Tanto así que casi lo consigue. Maia se olvidó por completo del asunto y jamás volvió a tocar el tema (y por supuesto, jamás volvió a tocar “los temas” del álbum que ahora era considerado como “maldito”). La carrera del soulman continuó, después de este corto período, con tanto o más éxito que antes, imponiendo nuevos hits en las listas musicales y haciendo de su figura un mito viviente, no sólo por este “suceso”, sino más bien por toda su contribución a la música brasileña y a la inspiración de nuevas figuras. Es decir, ésta parte de la vida de Tim Maia no impactó negativamente en su carrera y tampoco determinó su futuro como músico y persona. Su carisma fue siempre más allá, logrando reinventarse una y otra vez.
Luego de un tiempo y sobretodo después de su muerte, acaecida en 1998, el disco, incluido su segundo volumen, se cubrió de un manto de misticismo y alcanzó ribetes de culto, tanto que hasta ahora se pagan altas sumas de dinero por un ejemplar original en el mercado brasileño de discos usados. En el año 2005, la familia de Maia autorizó la reedición de la obra y esta vez los críticos se centraron en la pieza musical sin parangón que tenían delante, dándole el estatus correspondiente desde el punto de vista musical y porqué no, también desde el punto de vista humano, puesto que Maia creyó como nadie en su misión racional, poniendo todo su talento para lograr los loables propósitos de la secta. Así lo demuestra el trabajo que realizó con tal de difundir aquello que lo había deslumbrado en un momento de su vida.
Aventura de un disco imposible
Siempre se pensó que la fase racional de Tim Maia produjo sólo dos discos. Sin embargo, en el año 2000, casi por casualidad se descubrieron unas antiguas cintas del año 1976 que correspondían a lo que sería el Volumen 3 de Tim Maia Racional, el cual nunca vio la luz, dado los sucesos descritos más arriba. El productor musical brasileño Dudu Marote, cuenta que trabajando con un ingeniero de sonido llamado William Junior, éste le contó que había participado en los últimos 6 discos grabados por Tim Maia. Marote le preguntó a Junior sí conocía entonces los “discos racionales” del soulman. Éste respondió que no y Marote los llevó consigo en la siguiente reunión de trabajo que tuvo con Junior para mostrárselos. Cuando el ingeniero escuchó los discos se quedó sorprendido y comentó a Marote que él tenía algo parecido a esto en unos “tapes originales” que estaban en el antiguo estudio de su padre. En efecto, el padre de Junior era dueño de un estudio de grabación en Río de Janeiro en los años 70’ que fue donde probablemente Tim Maia grabó Racional 1 y 2 y donde preparaba el tercer trabajo musical de la fase racional. Al acabarse abruptamente el “Universo en Desencanto”, Maia nunca más fue por las cintas y éstas se quedaron ahí por más de 25 años en el más completo olvido, puesto que muy pocas personas sabían de su existencia.
Entonces Marote pidió a Junior las cintas originales. Éstas eran de 8 canales de una pulgada. Hubo que tratarlas para poder escucharlas nuevamente, ya que Junior había tenido la oportunidad de hacerlo hacía mucho tiempo atrás en equipos con los que actualmente no contaba. Eran Cinco maquetas inéditas que ni siquiera tenían nombre. De hecho, algunas terminan abruptamente y en otras se pueden escuchar indicaciones hechas por Maia a sus músicos y a otros músicos comentando el desarrollo de los temas. El sonido de estas canciones en formación, no tienen tratamiento alguno. Sin embargo, escucharlo no deja de ser interesante; El Volumen 3 iba a ser la consagración definitiva dentro de la inspiración musical alcanzada por Maia y su banda en esta fase racional. El funk y el soul se dan estrechamente la mano en estos temas y su sonoridad no deja de ser exquisita, sobretodo, para los melómanos empedernidos. Tema aparte es la increíble voz de Tim Maia. En uno de los tracks el soulman toma el libro “Universo en Desencanto” y lee varios pasajes del mismo. También hay temas en inglés para “globalizar el mensaje”. Como primicia, es posible escuchar uno de los temas aquí. El corte abrupto es original. Tome atención a la impecable ejecución del bajo. La traducción es la siguiente:
Universo en Desencanto (Disco)
Se escucha uno de los músicos que dice: Cuando levanté el pandero…(se interrumpe)
La voz de Maia: Tres, Cuatro!!
Hace mucho tiempo
Todos buscan solución
Del sufrimiento que es causado por la ilusión
Un pensamiento sólo burradas y confusión
Pero ahora todos se van a encontrar
Todos se van a inmunizar
Por el libro “Universo en Desencanto” (2)
Racionalmente
Todo volviendo a su lugar
Naturalmente
Sin sentir ni afectar
Alegremente
Fuera de la vida animal
Pero ahora todos se van a encontrar
Todos se van a inmunizar
Por el libro “Universo en Desencanto” (2)
(Se interrumpe abruptamente)
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Para finalizar, siendo ésta una revista literaria, puede sonar extraña la siguiente aseveración, sin embargo, no deja de ser interesante. Nelson Motta, músico y crítico que además es el biógrafo oficial de Tim Maia aconseja lo que sigue: “No lea el libro, pero escuche el disco”
Si bien Maia nunca fue muy conocido a nivel hispanoparlante, es posible reconocerlo en el tema “Un día de Domingo” que hiciera popular, junto a Gal Costa en los años ochenta.
Es posible que leyendo este artículo venga a su memoria otro mensaje celestial, el libro “Fuerza para Vivir” que no era precisamente una invención Chilena, pero que ocupó algún lugar en las bibliotecas hogareñas del Chile de principios de los 90’, más llenas de adornos y pañitos a croché que de libros. ¿Habrá algún disco que haya intentado difundir el mensaje? Si existe, búsquelo en el persa Bío-Bío y cómprelo. El próximo millonario podría ser usted. Al final, de un modo u otro, para alguien puede llegar la salvación.
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La guinda de la torta
Recordando la lectura de “Noites Tropicais” de Nelson Motta, donde éste relata sus memorias en torno a la música y los músicos brasileños, Joao Diniz, mi amigo paulista, cuenta lo siguiente:
No me acuerdo muy bien si esto pasó en las oficinas del sello Polydor o en RCA, pero hubo un día en que Tim Maia tenía una reunión con los empresarios de la discográfica. Irritado y agobiado con la demora de los altos ejecutivos, Tim resolvió ir a fumarse un “porrito” para atenuar la espera. Salió caminando por las escaleras del edificio y, al ver un extraño cuarto de máquinas, resolvió que era un buen lugar para fumarlo. Lo que no sabía es que se trataba de las máquinas de aire acondicionado de todo el edificio, o sea, todo el aire consumido en todas las plantas provenía de esta pequeña sala. Las consecuencias fueran brutales; Tim pulverizó humo de marihuana pura por todas las oficinas, percatándose desde el portero hasta el presidente de la corporación. Historias de nuestro Tim.
Lafcadio, corresponsal en el mundo.
