Animal de una sola existencia
Poema inédito de Kozer

Ninguna otra existencia ni muro de los lamentos sólo leer
David Copperfield me da una
rabia lo malos que son los
malos van pasando las
páginas yo ojo cubero leo
aparte de lo cual existo a)
para almorzar ya que toca
almorzar (¿por qué no tocan
a rebato, gong, hacen repicar
un triángulo de platino o
cristal llamándome a
almorzar?) b) sed bebo agua
(de coco) c) meo d) calambre
en el pie izquierdo se sube a
la pantorrilla luego e) volver
a ninguna otra existencia por
ende no hay primero de enero
de 1959 sólo existe seguir
leyendo DC.
Todos los chinos celebran el mismo día su cumpleaños cohetes
fulminantes los estallidos
anunciando que para todos
pasó otro año el mismo día
conservan viva la idea
(extraordinaria idea digamos)
que tras ese día y en ese día
no hay ninguna otra existencia
que no sea pasar el día leyendo
a Tu Fu hoy toca “Celebración
de Año Nuevo en casa de Tu
Wei” (primo lejano de Tu)
(éste es el primer día de
primavera) (pío pío) (el lector
cierra de golpe, gong, el libro,
y se va por ahí silbando morral
al hombro pantalón corto qué
ridículo el pulóver morado
descolorido se va a coger
mojarras al río es de todos
trago de vino a la boca
encurtidos aquí no hay
malanga no olvidar que
estamos en China (perorando)
estábamos leyendo a Tu Fu):
no se está nada mal sentado
toda una existencia en casa
leyendo siempre y cuando no sea
a) semiótica b) Kant c) Das
Kapital d) Derrida. Mañana sigo.
Me caigo de sueño. Y todavía
tengo que ir de acá hasta la cocina
kalpas interestelares me llevará
este recorrido son cosas de la edad
y del sueño nos invade a partir
de las nueve (pm) antes de arriesgar
otra noche de va y me duermo y
quedo por tentúa en Dios para
siempre me tengo que tomar una
pastilla para la acidez me dio un
ataque: con sumo esmero y respeto
extremo coloco el tomo de Dickens
sobre el estante mañana sigo.
Una rica sabrosísima existencia ésta ahora mismo hoy ya es
mañana tocino café solo pan con
timba y un tremendo relajo en el
avispero allá afuera que hoy es
día primero de primavera estoy
en China de lo contento que me
siento al no tener ninguna otra
existencia sino ésta en que leer
a Tu Fu a Juan Luis Martínez
David Copperfield happy
ending por seguro me disparo
unos poemas de Shelley Byron
Keats qué jóvenes la endiñaban
esos románticos (reománticos
del apasionamiento): OK, de
acuerdo, concuerdo, está bien,
acá estamos conformes, somos
cartesianos, no descartamos a
descartes, leo luego existo, ¿qué
más pedirse puede? Lo que es
leer sé que leo (constatado) y
luego luego si existo mejor que
mejor, o va y no, que esa vaina
de existir, incluido existir
leyendo (silbando) comiendo
(incluso qué asco las croquetas
con gaseosa que servía mamá)
puede que sea el eslabón perdido
donde, eureka, Nada.: mejor no
encontrarlo. Una casa sólida, el
tercer cerdo de la mano del tercer
oso podrían ser sus propietarios,
pasad, fijaos, un vejestorio sentado
en butacón floreado que el sol ha
meado durante décadas, vejete y
butacón, desteñidos: el tipo
dormita lee y dormita, los canallas
de la novela lo desazonan, quiere
que triunfen los buenos (triunfarán)
aunque son unos pendejos: otro
rimero de libros sobre el estante
lo espera, entre su ojo y el estante
un desfiladero, está en sus manos
leer, no está en sus manos cruzar
ileso el desfiladero, volver a atacar
los poemas de Blake, leer en
pajarístico el canto español de
unas avecicas de un poema de
Juan Luis Martínez, vuelve a
verlo aquel día en la papelería
de su propiedad en Valparaíso,
aún vivía, vestía guantes blancos
de seda, el recuerdo lo lleva a
doblegarse sin flaquear a la idea
(filosófica) (filatélica) (en última
instancia fisiológica) que vivir
para leer es un modo sensato de
reducir gastos.
José Kozer
Septiembre, 2008.
