Miguel Ángel Gara
Selección poética

CUERVOS
No es esta palabra
tu cuerpo, música
donde te conocí.
No es esta palabra
boca aislada en la bruma,
sonido lo que brilla
y tu vida vigila mi vida negra,
cuervo
que roba la palabra todavía.
No es esta palabra,
es tu voz previa a la palabra,
el preciso acorde
de tu cuerpo, cuerda
donde te tañí un invierno.
En el cielo el espeso brillar de las centellas,
los pájaros en la calle sin ruido,
sus ramas con espinas,
cuando mirabas a la nada o a la foto ridícula,
cuando no sabías tocar tus palabras,
porque no es ese desmayo lo que te retiene,
no es esta palabra tu cuerpo música
y tu vida vigila mi vida negra,
cuervo
que roba la palabra
antes de que llegue su sonido.
EL OJO GRIS
Recuerda,
gris regreso, gris indulto, gris pena.
Un día revuelto, como los que nubla
de su violenta infancia el paisaje
abierto
el cuello
de la camisa
respire hondo
suspire hondo
hinche los pulmones
abiertos.
Calle.
Esta guerra
acabó.
No pronuncie el nombre de
Dios
en vano
en la paz que es gris,
la amnesia
que es gris,
la justicia
fue un cráter abierto
en esta X.
El cielo rojo era gris sobre el pájaro rojo.
Un día nublado como una revuelta,
el horizonte gris que alguien escribe
en el bar de ojo gris y no se escuchan
las canciones de plomo y la sed en el mármol.
Era una ciudad de un millón de cadáveres,
según las últimas estadísticas
es inanimado el impulso del asesino,
los mismos asesinos
buscan lo inanimado, la sangre sobre el borde
de pintura animal,
vino el vino gris de la roja metralla.
Gris el cielo, gris la tierra, gris calle,
y aquellos inviernos de raíles,
de arrugas en el frac, el gris tranvía
en los tiempos que ahora corren muertos,
el beso resumido en el carmín,
el último carmín último grito.
Gris el amanecer del cementerio.
Más cerca, el cielo gris abandonado,
gris tejado gris alba gris el ojo
gris la gran ventana cerrada al patio, gris
el humo gris que esconde la memoria.
NO ESTÁ
Aunque no lo veas está ahí
en la espalda incorrecta de lo dicho, está ahí,
en el mínimo buque, en la moneda,
está ahí, en el norte caído, está
ahí mismo detrás de ti ahora, ansías
conocerlo pero no es, está, respira ahí, respira,
no lo ves pero está, cubriendo con su aliento
de nieve tu mentira de nieve, está ahí,
su ilusoria palabra
su verdad inaudita, espejo
de mentira y ahí
no está.
__________________________________________
Miguel Angel Gara (Madrid 1970) Ha colaborado en diferentes publicaciones como República de las letras, Poeta de cabra, Anónima, Ariadna-rc, Salamandria o Amargord, entre otras. Algunos de sus poemas han sido seleccionados en diversas antologías de papel e internet. En estos momentos es el responsable de la sección de poesía de la revista Literaturas.com.
Ha publicado los poemarios El libro de Sara en ediciones LF, Luz previa a la luz (Premio Ciudad de Badajoz 2005) en la editorial Algaida, y el libro de aforismos Gérmenes y momentos en Amargord Ediciones.
Próximamente sale a la luz su cuarto libro El desierto de agua finalista del premio Villa de Leganés.
