Locomoción colectiva
Inéditos de Edson Pizarro

EN LAS CARRETERAS
NO SÓLO PASAN MICROS
Se las puede ver claramente
pasando a toda velocidad
sin detenerse
ante el índice de un joven con mochila
Camina de un lado a otro.
Intenta escapar, es inútil:
lo persigue mirada burlesca
de un tipo con abrigo y sombrero
que espera sentado en el paradero
con su rostro lleno de grietas
Un paraguas entre las manos
El cielo está despejado
pero nunca se sabe
hasta que límite puede llegar la mala suerte.
*
Un envase de jugo de naranjas
oculto entre dos asientos.
Una botella de cerveza
rueda por el pasillo.
*
MUSEO DE TRÁNSITO
Desvíos en la carretera, luces y sirenas
son algunos indicios
de que ocurrió un accidente de tránsito
Todos desean mirar
Con ventosas en las manos se adhieren al vidrio
Describen de la manera más hermosa
la forma que adopta el vehículo comprimido,
el charco de sangre se contempla
como si fuera una obra de arte abstracto
cuyo autor no es Kandisnsky sino la imprudencia
o quizá el pavimento en mal estado
habrá que leer el periódico al día siguiente
Heladeros, alfajores, maní confitado
son algunos indicios
de que el cóctel ha empezado.
*
LA GENTE QUE DUERME EN LA MICRO
A veces el sueño es tan pesado
que a la arena y al ripio nada los despierta
Sobre todo si recuerdas a esta mezcla
observando como gira la cinta de cassette
en una radio manchada con gotas de pintura
Tu padrino, mezcla de cal y cemento,
arregló tantas veces esa radio
que parecía que Nat King Cole
hablaba un poquito mejor el español
en esas tardes en que el invierno no hacía otra cosa
que obligarlo a cortar leña y arrojarla en una lavadora
convertida por él mismo en salamandra.
Es curioso como un artículo destinado a la limpieza
tiznara siempre sus manos, sus ropas y su cara
“Cuando sea diputado haré una ley que regale estufas a las personas
para que no contaminen el medio ambiente”
Pasaron los años y no fuiste lo uno ni hiciste lo otro.
Robaste los libros que tenía en su casa
antes que terminaran blanqueados dentro de esa salamandra
Estuvo desaparecido durante dos días
Hoy lo encontraron en la morgue
Le dio un infarto mientras volvía a casa
Ningún pasajero se dio cuenta
El chofer cuando llegó al terminal
trató de despertarlo y no pudo
no pudo sacarlo del sueño liviano de cualquier obrero cansado
que cabecea en la micro y despierta sobresaltada
reconociendo el paisaje a través del vidrio
Calculando el tiempo que resta para llegar a casa.
*
AUSENCIA DE MARTILLO
Nos hemos quedado nuevamente en silencio
y busco en el techo algo nuevo que contar
Afuera
la lluvia golpea de costado
Bajo la ropa
Nuestros poros se contraen
Las palabras se niegan a avanzar
En cada esquina
Una luz roja se mantiene
Pienso en todas las cosas que podría decir
Ninguna recibirá respuesta
La ventana siempre tiene mejores historias que contar
En caso de emergencia
No se puede romper el hielo
preguntando
cuántos bostezos caben en una mano.
*
ASIENTO INVERTIDO
Desde esta perspectiva
parece que la micro
retrocediera para llegar a casa
*
CANTO A MI MICRO
La micro vale trescientos ochenta pesos
el chofer te lleva por dos gambas
Me celebro y canto en la micro
Cuchuflí barquillo a cien
Pomada antireuma dos en quinientos
Me celebro y canto en la micro
Funeraria X, Atención permanente las veinticuatro horas
Prohibido estacionar y/o detenerse
Me celebro y canto en la micro
Vidriería y enmarcados polarizados
Aquí las mejores empanadas de campo
Me celebro y canto en la micro
Alarmas y cierres balanceados
Libertad a los presos políticos mapuches
Me celebro y canto en la micro
No vengo a vender ni tampoco a regalar
¿Dios bendice al dador alegre?
Me levanto y bajo de la micro
*
A UNA NIÑA SIN NOMBRE
Viajar en micro un día de lluvia es terrible
la humedad se filtra dejándonos en blanco
empañando lo más impermeable de nuestro ser.
Los niños pueden sacar provecho de esta situación:
dibujan flores, casas y mariposas en el cristal.
Las paredes de esta pieza también se empañaron
y una pulguita dibujó árboles, osos y muchas flores
a todo color como las películas Disney, esa pulguita
se fue un día de marzo y no volvió
Has pensado ir a visitarla pero nunca lo haces
Tienes miedo que haya cambiado
como ellos cambiaron su nombre y la dirección de esta casa
Las estaciones cambian pero a nuestro modo
las personas que amamos siempre reflorecen
no necesitan primaveras, no se borran
como no se ha borrado aquella selva dibujada en tu cuarto
un tatuaje cortado entre venas rectas
Ignoro si continúa lloviendo
Aquí adentro
Los vidrios empañados no dejan ver lo que sucede.
*
LO QUE OCULTA EL MAR
Una larga lista de parientes y amigos
anotados en una pequeña agenda
El orden alfanumérico se humedece, no admite el trámite.
Todos esos nombres te han olvidado
Una parte de ti quiere devolverles la memoria
La otra corresponde a tus pies y sales a caminar
Primero dejar la puerta entreabierta, dejar el temor a los ladrones en casa
evitar las molestias, acabar con la angustia
Las farmacias cierran sus puertas, los consultorios no son de fiar
No están los tiempos de comprar profilácticos
hay que echarla afuera ¿me entiendes?
Echar toda la rabia afuera, mancharlo todo
incluso la observación mínima de una pierna ortopédica
que se hunde en la sinestesia de una banca de plaza
Esa banca de plaza no es otra cosa sino tú mismo
sentado en un paradero de microbús interurbano
El olor nocivo retorna, la patada en el rostro se duplica
una fotografía a colores con recursos del cine mudo
/Slow Motion/Studium/Spectrum/Puctum/
Las cosas que amamos carecen de lenguaje
Desaparecen como si nada numerarlas es un acto sin sentido
Todos aguardan a que llegue alguien o suceda algo
Seguir el orden establecido/ detener/ subir/ pagar el pasaje
(el tubo de escape se endurece, sale humo y nada más que humo)
Convertirse en fantasmas, reflejos en el vidrio que permanecen de pie
esperando ahora que un asiento quede libre
descansar en paz lo que queda del camino
No hay propósito. Sólo una serie de acontecimientos que suceden y se suceden
Huyes de la violencia pero sigues estando solo
En la acera de enfrente un grupo de niños
entierra varillas en los ojos a un perro muerto
Desean arrebatarle al mar algunos de sus huesos
y convertirlos en niebla espesa que logre romper con el vidrio
Una clase de esperanza que los ojos nunca supieron comprender
La proyección se repite
Zapatos punta de acero nos pegan con engrudo al suelo
Sentirse ripioso, sucio ¿Me entiendes?
Sentirse sucio, cochino no moralmente
por las manchas que deja el trabajo
La historia actúa como los detergentes modernos
Limpiar los jeans marcando el peso de un nombre que desaparece
Otro espacio blanqueado en la guía telefónica
No hay dirección cuando el mar esta volcado
pero lo mejor es volver, emprender la retirada
volver al lugar de origen, al punto de partida (como dice el tango)
pero ninguna hora, repito,
ninguna hora es buena para llegar a la casa.
*
LA MISMA TARDE
La misma tarde
que me mandaste a la mierda
me fui caminando, como siempre,
eludiendo escaleras automáticas
y vehículos estacionados
Fui víctima de un mimo callejero
y de un vendedor de pañuelos desechables
Cuando llegué a la avenida
me di cuenta que había oscurecido
Tomé la primera micro
y cuando se puso en marcha
pude observar que estabas adentro
cómodamente sentada
y yo colgando
con un pie en la pisadera
*
PROHIBIDO EL INGRESO CON ROPA DEPORTIVA
(especialmente buzos, zapatillas y jockey)
Suena el celular del tipo que está a mi lado
El ringtone es pegajoso. Lo tarareo.
Me mira y contesta con desconfianza
de mis brazos tatuados, de mi ropa hip-hopera
de mi cara de autóctono, de mi corte de pelo
Yo tengo más razones para desconfiar de él:
su nudo de corbata es demasiado perfecto para mi gusto
Sube un payaso
conozco todos los chistes pero igual me río
Terminado el show pide su dinero
El tipo no le da y yo lo imito
Un payaso muerto fue el mejor gesto de reconciliación.
