Te curo para curarme
Conversación entre Alejandro Jodorowsky y Martín Bakero

Esta conversación se llevó a cabo el domingo 22 de enero de 2007.
Alejandro se encontraba convaleciente de una operación de vesícula
biliar, practicada el 25 de diciembre, día del nacimiento de cristo.
El día anterior, 24, su ex-esposa Valérie le ha traído como regalo una
piedra de Obsidiana… Así, mágicamente, surge a luz una piedra del
tamaño de un huevo de gallina que se desarrollaba desde hace unos 10
años en la vesícula de Alejandro. Jamás, en toda su vida, él había
estado en un hospital, enfermo.
Su gran capacidad de humor y poesía lo tienen aquí de nuevo, jovial y
caluroso como siempre, dispuesto a recibirme, y someternos a nuestras
conversaciones habituales, desbordando de magia y poesía. La primera
vez que conocí a Alejandro, él me invitó a comer un helado. En el
camino me fue enseñando el TAROT, figurado por las posiciones de la
gente en la calle, como si fueran ilustraciones de los arcanos
mayores. Con las monedas de la propina construyo una flor de Lys que
dejo instalada sobre la mesa; en otra oportunidad que algún día
relataré, me mostró a mi demonio y me enseñó a utilizarlo… así desde
la primera vez nuestros encuentros han sido llenos de poesía y magia.
Cada encuentro con Alejandro es singular.
Claro que esta vez es una ocasión especial, ya que es en tanto enviado
especial de LANZALLAMAS, a petición de David Bustos, esta conversación
será escrita y publicada. Le cuento a Alejandro y él está feliz de
dirigirse a poetas. Luego me cuenta que es la entrevista más libre que
ha dado nunca en su vida, que a los periodistas no se les puede hablar
así, sólo a los poetas…
Alejandro: Vivir en un cuarto piso es vivir a cuatro planos por arriba de la
tierra; con cinco gatos que tienen cada uno cuatro piernas, tú y yo
sumados somos cuatro piernas sentadas en sillas que tienen cuatro
patas. Esto que parece algo ínfimo es poesía pura. Estar en el cuatro
es estar en la unidad (1+2+3+4 = 10, tetractys pitagórica). Los 4
puntos cardinales que son en verdad 6 (delante, detrás, arriba, abajo,
izquierda, derecha, centro y superficie). Me dio tristeza cuando
Huidobro disminuyo los puntos cardinales. La unidad no se encuentra
disminuyendo sino multiplicando. En el centro del caos hay un huevo y
este da origen a una ínfima bolita negra.Los niños hacen bolitas de moco, píldoras, son fabricantes de
universos. Así pienso constantemente.Para vivir poéticamente hay que ir montado en una ballena invisible.
Me acaban de sacar la vesícula biliar, una piedra de obsidiana; con
ella haré un cuchillo que le sacará el corazón al ego. Un poeta no
fabrica palabras sino piedras…
Martín: ¿Como las piedras del camino? (libro publicado por Maelstrom
ediciones, Bélgica, en 2006) ¿Cuál es para ti la relación entre el
síntoma somático y la creación artística?
A: El estado poético es una forma de conciencia. En la conciencia
poética el cuerpo y el espíritu no tienen ninguna diferencia. La
realidad es como una masa que engloba todo. Hoy, aquí, un sillón de
cuero negro se prolonga en el gato rojo al final del cuarto…Sobre mí
hay una lámpara apagada que me dice que la luz la llevas tú…
M: ¿Qué es el cuerpo entonces?
A: El cuerpo es un jardín encantado. No una cárcel, ya que la piel no
es un límite y en los huesos habita el infinito. Sin embargo mi
espíritu es la cárcel de mi cuerpo. A ese Dios biológico lo he
convertido en caballo: en él galopo acompañado de la muerte. ¿Qué me
importa el mundo? Cuando digo “mundo” es lo que hemos construido
dentro. La basura que hemos embutido en el cáliz de oro. A veces es
bueno abrir la basura y en el fondo depositar una hostia, es decir un
poema. Sucio o limpio no importa, lo que importa es la sagrada
comunión. ¿Cómo no creer en una sagrada comunión si mi madre santa
follaba con un diablo peludo, mi padre?Como tenía pelos en las orejas mis palabras se quedaban atrapadas en
el pabellón exterior… Abrir un plátano a lo largo, por el medio, e
irse navegando en él, como si fuera una piragua, por el río infantil.
M: ¿En qué momento de tu vida te diste cuenta de la capacidad
transformadora del arte? Pienso no sólo a una transformación del
artista, sino de todos los demás, de toda la tierra.
A: El arte sin sanar era sólo una manifestación neurótica de mi ego.
Los cuatro lenguajes permitían absurdidades, escribía para que los
zombis creyeran que “yo vivía”. Hacía teatro para que la gente creyera
que “yo amaba”.Hacía cine y danza para que creyeran que “yo creaba”. Fornicaba con
quien se dejara para que creyeran que “yo era”. Había confundido ser
con parecer.
M: Fernando Pessoa decía que el poeta era un fingidor… ¿Cómo lograr
tal sensibilidad con la enfermedad y transformarla a través del ser,
del hacer (¡ha!-ser)?
A: Como parecer es una máscara, puede hacerse sólo, pero como ser es
un lazo no puede hacerse sin reunión con la realidad de lo existente.
En términos más simples si te duele una pierna yo cojeo, si tienes los
dientes cariados mis poemas son hediondos. Si no transformas tus
omóplatos en alas me arrastro como un gusano. Resumen: Te curo para
curarme.
M: Lo que tú has denominado “psicomagia”, esta maravilla de actos
poéticos simbólicos, tienen repercusión sobre todo el universo y el
entorno…
A: Dicho en forma vulgar un acto psicomágico es como darle una amorosa
patada en el culo a la realidad. Este impulso que le das, sorpresivo,
la hace salir de la inercia y ponerse a danzar. El adjetivo cuando
mata da vida. Que una rosa florezca en mi mano (para los que
adoradores de Huidobro). Los dos puntos cardinales son tres: Norte,
Sur, Este y Oeste.
M: En mi experiencia con la locura, en la frecuentación de ciertos
sujetos delirantes, se nota una cierta “confrontación activa” a la
llamada realidad. Una cierta sensibilidad y una resistencia a la
neurotización del sujeto, caballos sin bozales.
A: No se puede cambiar el mundo, sino se puede empezar a cambiarlo.
Me ha marcado mucho en el Génesis un versículo que deberíamos releer:
“En el comienzo Dios creo los cielos y la tierra”. No “Al comienzo”
sino “en el comienzo”. O sea que los cielos y la tierra están aún en
el comienzo, esto es un eterno comienzo que de ninguna manera aspira a
un término. De ninguna manera quiero llegar, quiero caminar… De
ninguna manera te quiero recitar un poema. No quiero hacer una
revolución, quiero mutar. Antes que curar tu enfermedad quiero
enseñarte que te ames.Un poeta debe aprender a saltar del queso “gruyëre” al queso
“camembert” y luego unirlos a los dos.
M: Me hace pensar al queso de Parménides…
A: Hace muchos años que soy sabio porque acepté mi total ignorancia.
M: A Sócrates cuando le contaron que el oráculo de Delfos había
señalado que no había hombre más sabio que él en la tierra, él
respondió: Si yo, que reconozco mi total ignorancia, soy nombrado por
los dioses como el más sabio de todos, entonces todo conocimiento
humano es de una total idiotez. ¿Como la poesía puede ser una especie
de desconocimiento activo?
A: Todo movimiento poético es avanzar hacia donde comenzamos. Pero
como el comienzo es eterno ¿para qué hablamos de avanzar? Las cosas se
están diluyendo aquí en este instante, en todo momento. Ser líquidos,
ser transparentes, no hay nada que no sea viscosidad.
M: Los últimos resultados científicos indican que el universo en un
principio era “pneumático”, una gran masa de aire que se movía de
forma homogénea y polifónicamente. Pneuma también le llamaban al aire
que brota del suelo y que produce el trance de las pitonisas de
Delfos.
A: Algún día los científicos saldrán de la idea de nube y pasarán a la
idea de sueño. Calderón cuando dice “…y los sueños, sueños son” no
niega nada, está manifestando la realidad del sueño.
M: El otro día en Chile, trabajando en la clínica psiquiátrica, un
internado me mostró a Dios. Con su cuerpo indicó un ser invisible para
mí que emanaba de su reloj y estaba parado al lado de esta persona.
Eso después de haberme donado el don de la “tele-transportación”. El
mundo de la alucinación me hace pensar que la realidad no es más que
una pequeñita y vieja parte de lo que nos aportan los sentidos.
A: Son puertas del cerebro, la locura no es una enfermedad. La
sociedad aún no está preparada para asumirla.
M: ¿Te imaginas un mundo mejor que éste?
A: Un León que ha devorado un cordero. La satisfacción completa. El
león de mi ser esencial devora al cordero de mi ego. Al perder mi
deseo sexual, he conocido lo que es mi ángel.
M: Pero no lo has perdido del todo.
A: El estado de inapetencia es divino. Y la sexualidad es solamente
una embriaguez. Igual que el amor a Dios.
M: Nietzsche firmaba como “El Anticristo” sus obras porque se definía
como el enemigo acérrimo de los ideales.
A: Como no hay que preocuparse de esas cosas… esa es la maravilla de
la poesía.
M: ¿Entones que haces tú en la poesía?
A: Nunca me he sentido poeta, sólo he hecho poesía, he tratado de
hacerla. Es como un gato girando continuamente sobre sí mismo para
morderse lo que no alcanza. Hablo esencialmente de lo que se me
escapa.El santo no hace milagros, sólo sabe verlos. El poeta no vive
poéticamente, sólo acepta la presencia de la vida.Mi madre jamás me dio muestras de amor. Murió sin decirme nunca algo
cariñoso. Ayer mi hermana me envía desde Perú una carta que mi madre
me escribiera hace 40 años: un poema de amor delirante.
M: ¿La luna te habló?
A:…La luna me habló, carta que pongo en un marco plateado, la poesía
de la vida me encontró yo no la busqué. Tú me quieres hablar de la
libertad espiritual, hablemos de ella…Así puedo usar mi cerebro lógico:
“El sol no es más grande que mi pie”, decía Heráclito. No me baño dos
veces en el mismo río, no porque el río cambie, sino porque yo cambio.
De hora en hora voy viajando de ser yo mismo para ser otro. Debo a la
conciencia tener un todo que vigila. Lo que no me gusta de Nicanor
Parra es que se transformó en Nicanor Parra.
M: ¿Tú no te has transformado en Jodorowsky?
A: Soy conciente que todo nombre es un ataúd, pero adentro hay un
esqueleto que danza. Hace mucho que dejé de ser Jodorowsky.
M: ¿Quién eres ahora?
A: No lo sé ni me importa. “Il y a des autres chats à fouetter”. Lo
que me interesa actualmente es la alegría del instante. A veces me
atrevo a cambiar la palabra “alegría” por “felicidad”. Agradezco a
quien o la o que sea el maravilloso milagro de haber nacido. Estar
vivo es una delicia sublime. Si no fuera una delicia no podríamos hacer
este tipo de entrevistas… crónicas…Aquí el que busca la verdad se encuentra con un sapo, sólo el que
busca la autenticidad encuentra el diamante. Diamante tallado, fueron
los golpes lo que me hicieron sable.
M: Nietzsche decía “yo no soy hombre, soy dinamita”…
A: Los insultos me convirtieron en semilla. Me nutro de lógicas
confitadas. Me trajiste papayas confitadas chilenas, a cada una que
comía devoraba el sexo de mi madre. Lo que hay de especial es donde
uno Está.
M: ¿Destino familiar v/s Destino cósmico?
A:Dejemos esta entrevista y déjame mostrarte unos poemas y lo que he
estado escribiendo sobre Psicogenealogía.
(c) Martín Bakero, 2007.
