Local de Jazz

Fotografías de Alexis Díaz
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Jazz para el ojo (soul music)
Presentación de Jaime Pinos

William Claxton, el célebre fotógrafo de jazz, definió la fotografía como jazz para el ojo. Alguna vez tuve una colección de postales con fotos suyas. Fotos de Chet Baker, jovencísimo, antes de la droga y de la cárcel.
Las fotos son bien conocidas. Blanco y negro. Chet con su trompeta o sentado al piano, muchas veces acompañado de alguna chica guapa. Pero, lo que más recuerdo, es ese brillo lejano en sus ojos. La mirada perdida más allá de la cámara. Más que el cool de esas fotos, la elegancia de las locaciones y las chicas guapas, recuerdo eso. El brillo en los ojos de Chet. Un brillo que resumaba una profunda melancolía. Un brillo que estaba más allá de cualquier pose.
Cuando le preguntaron a Claxton sobre cómo había hecho para retratar con arte a tantas celebridades del jazz, habló de la confianza. Lo fundamental es ganarse la confianza de los músicos, dijo. También dijo que, para ganarse esa confianza, el fotógrafo debía pasar desapercibido. Debía hacer que los músicos olvidaran su presencia. Esa era la única manera de capturar los gestos, las expresiones, los pequeños detalles. El fotógrafo de jazz debía hacerse invisible, debía desaparecer. Sólo así podría captar la verdadera esencia del jazz. Si por jazz entendemos no sólo un lenguaje y una poderosa tradición musical, sino también una forma de vivir, una experiencia cotidiana.
A este respecto, la serie de fotografías cuya exposición celebramos hoy hablan por si solas. La autenticidad de sus retratos, la fuerza de sus imágenes, demuestran lo bien que Alexis Díaz ha aprendido los trucos de la invisibilidad.
Pero, más importante que eso, hablan de un trabajo largo y sostenido de registro. De muchas noches de música y de jazz. De la habilidad y la persistencia de un fotógrafo que ha sabido estar, invisible, en el momento y el lugar precisos. Que ha disparado el obturador de su cámara desde el único ángulo posible para captar la vitalidad del jazz: desde adentro.
Cito al poeta Claudio Bertoni, el poema se titula soul music:

Y
es que el jazz
es algo más
que tocar un instrumento
de una determinada manera

de lo que se trata
es
de transmitir emociones
y para eso
hay que tocar
poniendo en ellas
el alma

Creo que estos versos hablan de la misma poética que alienta y otorga su poder a estas imágenes. Más allá de sus indudables méritos artísticos y de su valor como testimonio de un momento histórico en el desarrollo del jazz chileno, las fotografías de Alexis Díaz reflejan un compromiso estético pero también sentimental. Son la crónica en imágenes de momentos de intensidad y emoción. Momentos de música. Momentos de jazz.
Son el trabajo del hombre invisible rescatando estas vivencias del olvido para nosotros. Foto a foto. Poniendo, en cada una, el alma.

Santiago, 16 de Noviembre de 2006
Local de Jazz, Fotografías de Alexis Díaz
Club Thelonious. Bombero Nuñez 336, Barrio Bellavista.

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